Niña Sandía

Queridos papá y mamá, ya sabéis que me gustan mucho los cuentos y las historias.

Aquí os dejo este breve relato, para que recordéis que a veces me gusta que me contéis como es el mundo; aprendo mucho y me hace sentir más segur@.

¿Lo leemos junt@s?

«Madre, cuéntame cómo es el mundo»– le dijo la sandía pequeña a su mamá grande-. Niña Sandía tenía un poquito de miedo a la vida, por eso siempre estaba acurrucadita junto a su madre.

Querida hija– dijo mamá sandía que era grande y redonda, hermosísima, con un color esmeralda resplandeciente y un lunar amarillo en la punta que parecía un sol-. El mundo tiene muchos colores: oscuros, claros, delicados, transparentes, chillones, fríos, cálidos…

¿Para qué sirven?– preguntó Niña Sandía con mucho interés.

Cada color tiene un fin – respondió la madre que se dispuso a explicarle el secreto de los colores-. Atiende y lo comprenderás: 

El rojo es el color de la sangre, de la vida. Nosotras lo tenemos por dentro y también muchos animales, incluso los humanos. 

      – El naranja es el color de la energía, de la creatividad. Lo tiene las naranjas, las mandarinas, las zanahorias…

      – El amarillo es el colores de la inteligencia , de las ideas. Es el color del sol, del limón….

     – El verde es el color del amor, de la sanación. Lo puedes encontrar en los árboles, en la hierba, en los campos…

     – el azul es el color de la tranquilidad y de la armonía. Lo puedes ver en el cielo, en el ancho mar…

     – El violeta es el color de la transformación y la espiritualidad. Lo puedes observar en el arco iris, y en los tibios atardeceres. 

     – El rosa es el color de la sabia entrega y de la ecuanimidad. Lo puedes contemplar en el despertar de las auroras, en las flores…

De este modo, mamá sandía fue explicándole a su hijita toda la hermosura que guardaban los colores y dónde podía mirarlos. Y terminó diciéndole algo muy importante que Niña Sandía jamás olvidaría durante su existencia frutal:

Hija, no tengas miedo de la vida. Mira el verde campo lleno de amapolas, el sol de los cielos, las estrellas que nos acompañan en la noche… y mira al campesino cómo nos cuida. Sí igual que él, nos cuida la vida. 

Recuerda que cada ser tiene su color, su propia belleza que lo hacen diferente; y por haber tantas cosas diferentes en el mundo, existe tanta belleza. Has visto cuántas cosas bonitas nos brinda la vida, abre tu corazón a la belleza y  nunca estarás sola. 

Niña Sandía se sitió tan feliz cuando escuchó a su madre, que le dijo entusiasmada:

– Mamaíta, mamaíta, ¿sabes una cosa? ¡Que te quiero mucho!

Después se dieron un gran abrazo de sandías.

Y nunca mejor dicho: colorín colorado, este cuento se ha acabado.

sandia psicometa

«Cuentos para delfines» Rosa Mª Badillo

Sueños Semilla

En el silencio de mi reflexión

percibo todo mi mundo interno

como si fuera una semilla,semilla-arbol-infinito_psicometa

de alguna manera pequeña e insignificante

pero también pletórica de posibilidades.

Y veo en sus entrañas

el germen de un árbol magnífico,

el árbol de mi propia vida

en proceso de desarrollo.

En su pequeñez, cada semilla contiene

el espíritu del árbol que será después.

Cada semilla sabe cómo transformarse en árbol,

cayendo en tierra fértil,

absorbiendo los jugos que la alimentan,

expandiendo las ramas y el follaje,

llenándose de flores y de frutos

para poder dar lo que tiene para dar.

Cada semilla sabe

cómo llegar a ser árbol.

Y tantas son las semillas

Como son los sueños secretos.

Dentro de nosotros, innumerables sueños

esperan el momento de germinar,

echar raíces y darse a luz,

morir como semillas….

Para convertirse en árboles.

Árboles magníficos y orgullosos

que a su vez nos digan, en su solidez

que oigamos nuestra voz interior;

que escuchemos

la sabiduría de nuestros sueños semilla.

Ellos, los sueños, indican el camino

con símbolos y señales de toda clase,

en cada hecho, en cada momento,

entre las cosas y entre las personas,

en los dolores y en los placeres,

en los triunfos y en los fracasos.

Lo soñado nos enseña, dormidos o despiertos,

A vernos,

A escucharnos,

A darnos cuenta.

Nos muestra el rumbo en presentimientos huidizos

o en relámpagos de lucidez cegadora.

Y así crecemos,

Nos desarrollamos,

Evolucionamos…

Y, un día, mientras transitamos

este eterno presente que llamamos vida,

las semillas de nuestros sueños

se transformarán en árboles,

y desplegarán sus ramas

que, como alas, gigantescas,

cruzarán el cielo,

uniendo en un solo trazo

nuestro pasado y nuestro futuro.

Nada hay que temer…

            Una sabiduría interior las acompaña….

                                   Porque cada semilla sabe

                                                           Cómo llegar a ser árbol.

Jorge Bucay. “Cuentos para pensar”

«La mente intuitiva es un regalo sagrado y la mente racional es un fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que honra al sirviente y ha olvidado el regalo»      Albert Einstein

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"Aunque nuestra…

«Aunque nuestra cultura nos dice que la vida es lo que pensamos que somos, en realidad la vida trata acerca de lo que sentimos que somos. En el fondo instintivo oy profundo de nuestro ser no pensamos, sentimos. Estamos hechos de emociones.»

   Elsa Punset . » Brújula para Navegantes Emocionales « .

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"La conciencia …

“El cuerpo que digo mío se señala entre todas las realidades circundantes o remotas por una
cualidad inconfundible y sin embargo imprecisa, que es justamente su referencia a mí mismo. Mi
cuerpo admite comparación objetiva con las realidades externas cual si fuera una de ellas, y se
diferencia por tanto de los actos, vivencias y experiencias que yo haya tenido o pueda tener, todos los
cuales se integran al flujo íntimo de conciencia que carece por su sentido de un término extraño de
cotejo. El cuerpo propio es `lo más originariamente mío, lo originariamente propio mío y propio de
manera permanente´, `tan mío como nada distinto de él puede ser mío´” (58-59)

 

E. Husserl